Sanar

 

Documental "Sanando nuestro territorio cuerpo-tierra"


El feminismo comunitario que nos presentan en "Sanando nuestro territorio cuerpo-tierra" nace de la necesidad de luchar contra el patriarcado, la homogeneización y la división. La armonía que crean las mujeres, juntamente a sus iguales y la naturaleza, cuidan el cosmos y su energía vivida. Reivindican su derecho a decidir y su libertad, sobre sus cuerpos y sus vidas. Así como la el poder de las nociones de las antepasadas y la conexión que existe de nuestros cuerpos con la naturaleza, con la vida. 

La experiencia presentada en el documental me parece preciosa en la forma en que se arropan, se escuchan y se aprecian. Han creado un espacio seguro en un territorio donde no les permitían sentir(se). Me emociona pensar que existen comunidades iguales a esta y que serás bienvenida. Deberíamos acoger esta idea de comunidad, de escucharnos más y crear espacios seguros con nuestras mujeres, hace ya tiempo que creo que el contexto social de cómo las mujeres nos confrontábamos ha cambiado y empezamos a apoyarnos más, pero queda mucho por luchar para volver a encontrarnos entre nosotras y la naturaleza. 

El cómo hablan del cosmos y de la natura me toca y representa en gran parte, ya que me recuerda a las historias de brujas que nos quisieron callar, pero siguen a flote con sus nociones sobre pociones y ungüentos. Cada día más me aproximo a estas nociones de parte de nuestra cultura y me declaro como Bruja abiertamente.  


Más allá:

Me gustaría añadir más allá de lo compartido en el fórum de clase: 

He nacido en una familia de brujas y me ha ayudado a ver lo necesario de la comunidad y más entre mujeres que son quienes compartimos. 

En mi familia siempre hemos sido brujas, de diferentes tipos pero no se han transmitido los conocimientos de una a las otras, quizá de forma indirecta, pero no directamente. Esto me entristece porque hemos perdido parte de nuestra historia y de nuestros conocimientos. De hecho, no fue hasta que murió mi abuela que entre todos hablamos libremente y abiertamente de que éramos brujas y brujos. Siempre había sido tabú y este mismo fue el causante de que se perdiera parte de la historia. 

Es por ello que el documental sobre Sanando nuestro territorio cuerpo-tierra, me ayuda a cerciorar mi idea de la importancia de la comunicación y de lo enriquecedor que es, ya que si nos limitamos a encerrarnos se pierde todo lo construido por el momento y todas las nociones y experiencias que eso conlleva. 

También el hecho de considerarme y nombrarme bruja me ha ayudado en mi camino de autoconocimiento, para muchos será algo irreal y de burla como ya me he encontrado en mi camino. Pero es cierto que el identificarte con un término y conocer tus antepasados hace conectar contigo misma y a su vez, reivindicar algo con lo que hemos tenido que luchar todas las mujeres: que ser una bruja es algo malo. Sí, soy una bruja y me encanta.

Me gusta ver como este concepto está dejando de ser un insulto poco a poco y se crean más comunidades de brujas abiertamente nombradas como tal y sus aquelarres. Y no necesariamente tienes que formar parte de algo o sentirte bruja como tal, pero sí que esto deje de ser un insulto recurrente o tenga una connotación negativa. 



Tomás, E. (s. f.). BRUJAS, UNGÜENTOS, SUPERSTICIONES Y VIRTUDES DE LAS PLANTAS. Los Cuadernos de Asturias
https://cvc.cervantes.es/literatura/cuadernos_del_norte/pdf/09/09_90.pdf

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